miércoles, 13 de febrero de 2013

Aprendizaje y Evaluación de Competencias



13/02/2013                                                                           riverasma_14aprevacomp.
En una situación de aprendizaje los “puentes cognitivos”, entre lo que el sujeto ya conoce para llegar a lo que necesita conocer, los aplicamos en actividades previas, es decir la indagación de los saberes de los niños y las niñas, a través de preguntas, diálogo e intercambio de ideas; donde además podemos obtener información valiosa que permite incluir un material introductorio, que marcará el inicio para la integración de los conocimientos nuevos.
Estas ideas que se fundamentan en el constructivismo, aunque son relativamente novedosas en los programas de preescolar vigente, ya eran aplicadas de alguna manera en las secuencias didácticas porque necesariamente había un inicio, un desarrollo y un fin, aunque como el texto menciona, efectivamente se hablaba únicamente de la participación activa del sujeto que aprende, pero  suponía modificaciones en la actuación del docente, no era tan cuestionado el docente.
El proceso activo y personal del alumno, como requisito fundamental para el “aprendizaje significativo” según Ausubel, donde interviene además de la voluntad sus recursos cognitivos, considero que es fundamental en este proceso, porque sin esta condición difícilmente se da, como lo vemos con frecuencia en nuestros grupos; si lo que intentamos que aprendan no tiene sentido, pierden interés y muestran apatía y busca dedicarse a otra cosa que le llame más la atención. Por lo tanto estoy de acuerdo con el autor cuando nos menciona como algunos de los elementos básicos la actitud activa tanto del mediador como del alumno.
Es ciertos que mucho de habla acerca de tomar en cuenta el contexto que rodea al alumno y que los aprendizajes se propicie a partir de él, sin embargo el autor menciona la necesidad de que las estrategias para la formación de competencias logren abordar los problemas y su tratamiento mediante una articulación de la teoría con la práctica en la realización de proyectos, aprendizajes basados en problemas, estudios de caso, aprendizaje “in situ”, con las TIC, sirviendo, simulación, investigar con tutoría, aprendizaje cooperativo y con mapas y da sugerencias útiles, que propician la reflexión y que me parecen muy útiles en nuestra práctica y hace énfasis en nuestro compromiso.
La evaluación de las competencias hace referencia según el texto a “un proceso continuo que se  hace a medida que se llevan a cabo las actividades de aprendizaje” y refiere que la evaluación no está al final, sino en forma paralela a la planificación, pero no debe realizarse por separado sino como parte de ellas y  sugiere que se busquen estrategias que tengan como base el desempeño y valorar las competencias que permiten al docente una retroalimentación para mejorar la calidad de los procesos didácticos, con lo que podemos detectar dificultades, además desde este enfoque se han de integrar lo cuantitativo y lo cualitativo.
 Una de las dificultades con las que considero enfrentamos lo docentes consiste en lograr una evaluación que reúna estos elementos y que contenga el principio fundamental de continuidad, al menos en mi práctica he observado que muchas veces no logramos conseguir que sea con mayor apego a la realidad, porque o no hacemos usos de los instrumentos adecuados o no reunimos todas las evidencias y las incluimos en los expedientes o esta tarea la consideramos “engorrosa”.
Las educadoras tenemos mucho que analizar sobre las concepciones que tenemos acerca del aprendizaje y la evaluación en nuestra práctica docente ya que es necesario comprender que nuestros alumnos tienen ritmos y estilos de aprendizaje diferentes y nuestra tarea es actuar en consecuencia, procurando cumplir adecuadamente con los propósitos didácticos.

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